La nueva M-10 dará prioridad a las bicis y buses en el centro

 

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) –   La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha presentado este martes el proyecto para la nueva M-10, que dará prioridad a las bicicletas y al transporte público en detrimento del vehículo privado, el cual arrancará este miércoles con el inicio de los trabajos de señalización y estará concluido antes de final de año.

   La denominada M-10 consiste en un nuevo cinturón metropolitano que comprende el eje conocido popularmente como las rondas y los bulevares y contará con un ciclo-carril de 10,3 kilómetros, 9,8 kilómetros de carril bus y 67 líneas adelantadas de detención en los semáforos para motos y bicis.

   El proyecto, “acorde con los tiempos de austeridad”, según ha señalado Botella, costará un total de 493.000 euros y consiste en el establecimiento de señalizaciones y marcas viales (tanto verticales como en la calzada), por lo que requiere una mínima obra civil.

   En concreto, el eje está conformado por las calles de Génova- Sagasta- Carranza- Alberto Aguilera- Marqués de Urquijo- Ferraz- Pintor Rosales- Bailén- Gran Vía de San Francisco- rondas de Toledo, Valencia y Atocha y paseos del Prado y de Recoletos.  

   El ciclo-carril, pensado para la convivencia de la bicicleta y los automóviles, implicará que los automóviles tendrán que circular con una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora.

   La actuación denominada ‘avanza moto-bici’ permitirá que los motoristas y ciclistas se sitúen en los semáforos unos metros por delante de los coches y autobuses. Esos metros, ha dicho Botella, facilitarán que los motoristas y  los ciclistas se coloquen adecuadamente para continuar su marcha y garantizará la visibilidad de su siguiente movimiento a los demás conductores.

   Por su parte, el carril bus supondrá que las 25 líneas de la EMT que utilizan total o parcialmente ese eje circulen a mayor velocidad. “Esto se traducirá en una mejor frecuencia de paso y una mayor posibilidad de atraer usuarios”, ha comentado la alcaldesa.

   Asimismo, Botella ha avanzado que la M-10 va a permitir en un futuro cercano redistribuir las líneas de autobús para disminuir el tráfico en el centro. Para ello, se aprovechará la “intermodalidad”, la combinación de autobús y Metro en las paradas a lo largo del trazado Argüelles, San Bernardo, Bilbao, Alonso Martínez y Colón.

“BUENA NOTICIA PARA LOS PEATONES”

   Por otro lado, el proyecto implica también, en palabras de Botella, “una buena noticia para los peatones”, ya que, según el proyecto, un paso peatonal conectará plaza de España con los Jardines de Sabatini a través de la calle Bailén. De esta forma, un nuevo paso de peatones regulado por semáforos en la cuesta de San Vicente permitirá continuar a pie el recorrido entre estos lugares emblemáticos de la capital.

   Según la alcaldesa, el proyecto de la nueva M-10 constituye “un paso más en ese tránsito iniciado hace años en Madrid de un modelo de ciudad tradicional a un modelo de ciudad sostenible”, en el que siempre se ha tenido en cuenta “la estrecha conexión entre la movilidad urbana y la calidad del aire”.

   En este sentido, ha recordado que el 70 por ciento de las medidas incluidas en el Plan de Calidad del Aire 2011-2015 se dirigen al fomento de la movilidad sostenible.

Ana Botella presenta M 10

   Asimismo, la nueva M-10 significará una “mejora para la movilidad dentro de la ciudad”, según la regidora, que ha señalado que mejorará significativamente el transporte público colectivo y las conexiones entre diferentes modos de transporte, al tiempo que otorgará más espacio para el peatón y la bicicleta frente a los coches.

   Según Botella, esta revisión del modelo urbano de la capital constituye un ejemplo claro del compromiso de hacer de Madrid una urbe más saludable dando más protagonismo a la bicicleta.

   “Con la puesta en funcionamiento en 2013 del Eje Mayor-Alcalá y el del Ensanche de Vallecas por la avenida del Mayorazgo, cuando se inaugure la M-10 Madrid tendrá 293 kilómetros de vías ciclistas, a los que se unirán otros 60 kilómetros de ciclo-carriles dentro de la almendra central en 2014”, ha recordado.

   La apuesta municipal por la bicicleta se completa con la red de aparcabicis, que cuenta con 1.242 plazas. Además, durante el primer semestre del próximo año se pondrá en marcha el sistema de bicicleta pública, que en una primera etapa contará con 120 estaciones de anclaje y 1.560 bicis a disposición de madrileños y visitantes.

“MADRID SE ESTÁ SUBIENDO A LA BICI”

   “La suma de todas estas medidas ya está dando sus frutos”, ha afirmado la regidora, para señalar que los datos de que “Madrid se está subiendo a la bici son alentadores”.

   A este respecto, ha indicado que el aumento del uso de la bicicleta desde 2009 permite plantear como objetivo para 2016 que el 3 por ciento de los desplazamientos privados sean en bicicleta (actualmente representa más del 1,2 por ciento). Otro dato que ha ofrecido es que si en 2011 había 55 tiendas de bicis en el centro de Madrid, el año pasado ya había 180 establecimientos.

   Botella ha estado acompañada en la presentación por el delegado del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, Diego Sanjuanbenito, quien ha precisado que la M-10 será una realidad a principios de noviembre.

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